viernes, 14 de septiembre de 2012

Economía básica.

Con el objetivo de fomentar el conocimiento, desde el C. R. P., publicamos el siguiente texto acerca de cuestiones básicas de Economía, a través de un comentario general de lo que es y supone, así como mediante la explicación ce conceptos básicos:


Resumen e introducción a la Economía política
La Economía es la ciencia más discutida, más ligada a la vida cotidiana. Temas como precios, salarios, inflación, crisis preocupan y afectan a todos pero pocos los comprenden. El objetivo de toda ciencia es desentrañar las leyes que rigen los fenómenos de la realidad, para lo cual no debe quedarse en lo superficial sino investigar en lo profundo. Consideramos que ello justifica nuestro intento de popularizar las bases fundamentales de la ciencia económica, de la Economía política, abrir un sendero que nos interne en lo profundo de este ámbito, a la vez tan cotidiano y tan misterioso.
¿Qué significa economía? Este término deriva de los vocablos griegos oikos(orden) y nominos(casa) y significa administración doméstica. Cuando la idea se traslada del ámbito familiar al social, se le considera economía política (polis: ciudad). La economía política estudiaría, pues, la mejor administración de lo público, la mejor utilización de los recursos de la sociedad. Su definición científica sería “Es la ciencia del desarrollo de las relaciones sociales de producción, es decir ,de las relaciones económicas entre las personas, y esclarece las leyes que gobiernan la producción y distribución de los bienes materiales en la sociedad a lo largo de la diversas fases de su desarrollo”. Esta definición cumple dos condiciones esenciales 1. Es clasista, no elude las relaciones de producción, o sea, las formas de la propiedad de los medios de producción que da origen a las clases sociales. 2. No es estática, la sociedad cambia y se desarrolla, por ello cambian las leyes económicas. Además esta no estudia los problemas de un país determinado, sino las leyes de cada modo de producción.
Sabemos que el movimiento, o sea el cambio constante, es una ley inexorable, que rige tanto en la naturaleza como en la sociedad. En materia económico-social, esta ley perjudica a quienes disfrutan de una posición privilegiada dentro del estado de cosas existentes, que no quiere perder. La ciencia económica, al reflejar la realidad, pone en evidencia la inevitabilidad de los cambios. Esta verdad objetiva aterroriza a las clases dominantes y tratan de ocultarla, de oponerse a la ciencia. Por ello, los economistas burgueses al servicio de los intereses de su clase, niegan que este sistema sea transitorio e investigan técnicas para parchear el sistema. Por eso para la clase desposeída que nada tiene que perder ni ocultar, constituye una herramienta indispensable si quiere llevar a cabo los cambios a los que aspira.
Bien, vamos a adentrarnos en el estudio, esclareciendo fácilmente el significado de una serie de conceptos básicos.
        1. Fuerza de trabajo (la persona que trabaja)
        2. Objeto de trabajo (la materia que se trabaja)
        3.  Medios de trabajo (los instrumentos y medios para desarrollar ese trabajo)
        4.  Medios de producción (los objetos más los medios de trabajo)
        5.  Fuerzas productivas (el trabajador más los medios de producción)
       6.  Relaciones de producción (las distintas formas en que las personas se relacionan entre sí para actuar sobre la naturaleza y repartirse el producto del trabajo social)
             El rasgo determinante en dichas relaciones de producción es la propiedad de los medios de producción.
       7.  Modo de producción (la suma de las fuerzas productivas(con un grado determinado de desarrollo) y las relaciones de producción que le corresponden)

Cuando las relaciones de producción ya no corresponden al grado de desarrollo de las fuerzas productivas, sino que, por el contrario, lo frenan, se abre una era de revolución social. La humanidad a medida que avanza debe modificarse a sí misma.
El TRABAJO es la ejecución de tareas que implican un esfuerzo físico o mental y que tienen como objetivo la producción de bienes y servicios para atender las necesidades humanas. El trabajo es por tanto la actividad a través de la cual el hombre obtiene sus medios de subsistencia por lo que o bien trabaja para vivir o vive del trabajo de los demás
LA MERCANCÍA es un producto del trabajo humano, capaz de satisfacer una necesidad, y destinada al intercambio, es a su vez un objeto útil y de valor.
Lo que transforma una materia prima en mercancía (un árbol en un mueble) es el trabajo humano invertido en hacerla. El trabajo concreto (carpintero) crea un objeto útil, con valor de uso y el trabajo en abstracto crea un valor que se manifiesta cuando esa o otra mercancía es vendida. Cuando los productores se relacionan entre sí intercambiando sus respectivos productos en el mercado, es cuando se revela el aspecto social de su trabajo; lo que cuenta en esta relación social, lo que la regula, es la CANTIDAD DE TRABAJO, contenido en las mercancías de cada uno. Este se divide en trabajo simple o complejo (técnico). El trabajo complejo o técnico encierra el gasto de los que han aprendido a realizarlo y el costo de los medios invertidos en dicha enseñanza. El trabajo simple no conlleva preparación especial alguna. Por ello el trabajo complejo, en una misma unidad de tiempo crea más valor que el simple. Pero lo que importa no es el tiempo del trabajo individual, sino el tiempo socialmente necesario, en condiciones normales de intensidad y productividad, esto es lo que determina el valor de las mercancías. Se observa una ley que cuando aumenta la productividad del trabajo, desciende en la misma proporción el valor de cada unidad del producto, esta ley la conocemos como:
LEY DEL VALOR
Las mercancías, allí donde impera la producción mercantil y la propiedad privada, tienden a cambiarse en consonancia con su valor, o sea representando cantidades iguales de trabajo social. Cuando la producción y el consumo no están planificados y cada uno produce descontroladamente lo que quiere, solo de forma casual y por breve tiempo, la oferta coincide con la demanda. Por lo tanto, tampoco las mercancías se venden por su valor, salvo casualmente por corto tiempo. La economía capitalista o bien omite referirse a la fuente de los precios (que son la expresión monetaria del valor, el tiempo de trabajo social empleado) o bien los fundamentan en base a la mayor o menor utilidad y al grado de escasez. Pero es la ley del valor la única forma de equilibrar una economía espontanea y de propiedad privada.
La ley del valor, tras una aparente relación entre cosas, está expresando en realidad, una relación entre personas. Es una ley económica, y ya sabemos que la economía, ciencia social, no se ocupa de las relaciones entre cosas, sino entre personas.
EL DINERO
A medida que se desarrolló el intercambio fueron variando las formas de expresión del valor. Desde la forma simple de una mercancía por otra, hasta que una de las mercancías de uso más generalizado, se convirtió en intermediaria de todo intercambio, es decir en un equivalente general. Todas las demás pasaron a expresar su valor a través de ella. El papel de equivalente general lo han desempeñado históricamente diversas mercancías: el ganado entre los antiguos griegos, romanos, árabes, hindúes; el marfil en África; la sal en China y Egipto etc… Pero con la práctica poco a poco se impusieron los metales preciosos (oro y plata) en todas partes como equivalente general. Tales mercancías encierran mucho valor en poco volumen, tienen gran duración y son fácilmente divisibles. Al expresar el valor de todas las mercancías el oro perdió la posibilidad de tener equivalente, pero gano un poder casi ilimitado. El oro se transformo en monedas, las cortes de los reyes pesaban y acuñaban dichas monedas con su valor y su efigie y así se creó la forma dinero del valor. A partir de ahí el intercambio mercancía-mercancía (M-M) se transforma en mercancía-dinero-mercancía (M-D-M). El dinero además ya no solo actúa como intermediario, sino que empieza a poder acumularse. Ese dinero acumulado pronto necesito un sitio donde guardarse, por miedo a salteadores y ladrones, y así se crearon los bancos. Esos banqueros al recibir dinero otorgaban unos recibos y así nació el papel moneda.
Con la parición del dinero, nace el crédito, o sea una cantidad a percibir en un futuro a cambio de mercancías. Nacen los cheques y los títulos de crédito endosables. Partiendo del trueque hemos llegado a un mundo gobernado por el dinero, tanto en forma real como ideal. Las fuerzas que el hombre crea y desata, pero que no comprende ni domina, ahora lo aprisionan y lo alienan. Sólo en una sociedad planificada y socializada, donde se estudian las leyes económicas y se ponen al servicio de la humanidad, se crean las condiciones para poner fin a esta alienación.
LA PLUSVALÍA
La fórmula de circulación de las mercancías hasta aquí era M-D-M, se presentaba como un método de satisfacer las necesidades personales. El proceso empezaba con la venta de mercancía y se compraba otra que se necesitaba. Cuando surge la figura del comerciante la cosa cambia radicalmente, para este la finalidad de la compra es obtener más dinero por la venta de dichas mercancías. Así la nueva fórmula es Dinero-mercancía-Dinero+d , el dinero invertido D, se convierte en dinero incrementado D+d, a este incremento se le conoce como plusvalía. El dinero no es ya un mero intermediario, se ha convertido en la finalidad misma de la actividad mercantil. El dinero se ha convertido en capital y su misión es producir plusvalía.
En el terreno de las relaciones humanas y sociales, cuando un obrero trabaja 8 horas al día para un propietario de medios de producción, este produce algo y el capitalista lo vende por valor de 8 monedas, que representa su justo valor. Pero este estipuló con su trabajador un salario de 4 monedas al día, pues bien, esas otras 4 monedas que el capitalista extrae y se apropia, son la Plusvalía.
El trabajador al no poseer medios de producción lo único que puede vender es su fuerza de trabajo, que bajo este sistema, se convierte en una mercancía. Su jornada entonces de divide en dos partes. En la primera digamos de 4 horas repone el valor de su fuerza de trabajo, es el trabajo necesario. En una segunda parte de otras 4 horas, el trabajador crea un excedente de valor, del cual se apropia gratuitamente el capitalista, esto es el trabajo excedente o plusvalía. La plusvalía es posible porque un ser humano puede mantenerse él y su familia consumiendo menos de lo que produce.
La plusvalía puede ser absoluta, el total de plusvalía extraída en tantas horas de trabajo o relativa que es cuando en un mismo horario, en un trabajo de una misma duración se obtiene mayor productividad. También encontramos la plusvalía extraordinaria, que es la que obtiene una empresa, que por razones técnicas, de marca o prestigio
, o de superexplotación produce más que sus competidoras en el mismo lapso. Generalmente ésta es excepcional y transitoria.
EL SALARIO
El salario es en realidad el precio de la fuerza de trabajo, aunque en la práctica se disfraza como el precio del trabajo mismo. El trabajador alquila su fuerza de trabajo por un salario estipulado por el dueño de los medios de producción. También esto ocurre cuando se trabaja “ a destajo” o “a piezas”, aunque se oculta más, el fondo del problema es el mismo.
CAPITAL CONSTANTE Y CAPITAL VARIABLE
Capital constante corresponde a la inversión hecha en maquinarias, materias primas, etc. tiene un desgaste a largo plazo, no se agota en la producción y no varía.
Capital variable es aquel que se intercambia por una labor, es decir, el salario que se paga a los empleados etc.. y este crece, disminuye, en definitiva varía.
Al mismo tiempo que aumenta el capital variable, el trabajo del obrero conserva el valor del capital constante, transfiriéndolo al producto. El trabajador mantiene vivo el capital y lo hace crecer, esta categoría de la producción cuyo valor de amortiza paulatinamente se le llama corrientemente capital fijo, que no es sino la forma de ocultar la diferencia entre capital constante y variable, incluyendo los salarios en el capital circulante.
La cuota de ganancia es la que resulta de comparar la plusvalía con la totalidad del capital (constante+variable). La ganancia parece brotar de todo el capital pero es solo una forma trasfigurada de la plusvalía, la cual solo tiene relación con el capital variable. Con esta cuota de ganancia y con el dinero siempre en movimiento llega la acumulación de capital por parte del Propietario de los medios de producción.
TRANSFORMACION DE LA PLUSVALIA EN GANANCIA Y EL REPARTO DE ESTA
El valor de toda mercancía se integra de dos componentes
1. El valor preexistente, cristalización de un trabajo anterior, que se transfiere al producto. Ya sea el valor total de las materias primas, combustibles, etc… consumidos o la parte del valor que corresponde al desgaste de edificios, maquinaria, herramientas, etc…
2. El nuevo valor creado por la acción de la fuerza de trabajo viva.
La tasa de ganancia no es otra cosa que la comparación de la plusvalía con el capital total, o sea una deformación de la tasa de plusvalía, que sí explica científicamente el fondo del problema, dado que solo el capital variable produce plusvalía. Para el capitalista la ganancia será siempre la simple diferencia entre lo invertido y el precio de la venta de sus productos en el mercado. Para el menor costo, mayor ganancia. Los desplazamientos de capitales en busca de una mayor tasa de ganancia, dan como consecuencia que la ley sea la tendencia a la uniformidad de esa tasa. Así la plusvalía tiende a transformarse en ganancia media. Solo tomada en su conjunto la plusvalía y la ganancia son la misma cosa. Dicho de otra manera, la ganancia no es sino la forma en que se reparte la plusvalía el capitalismo.
En tanto la tecnificación de unas u otras empresas aumenta la productividad del trabajo, ello beneficia al conjunto de la clase capitalista. Se acorta el tiempo necesario para crear los medios de subsistencia, o sea que en cada jornada  de trabajo disminuye el tiempo necesario y aumenta el tiempo excedente. Se crea así plusvalía relativa y crece la masa total de la plusvalía. La tecnificación aumenta la explotación de los trabajadores, la productividad del trabajo aumenta más velozmente que los salarios y, por ende, se intensifica la explotación.
El conjunto de comerciantes e industriales actúan  como socios de un único proceso (producción-circulación) que finaliza con el consumo de esta mercancía y estos se reparten la plusvalía generada por la clase trabajadora en proporción a la cuantía de sus respectivos capitales, por acción de la ley de la ganancia media.
El prestamista es un socio virtual del capitalista, aunque la forma jurídica del contrato lo disimule. Al cederle dinero en préstamo, comparte con él la plusvalía generada por el trabajo humano. Es prestamista se conforma con menos cuota porque el dinero que presta es ajeno, es dinero proveniente de capital acumulado en forma de moneda por otros capitalistas, de los ahorros de otros sectores de la sociedad, de las aseguradoras que tienen que tener un colchón de dinero para afrontar riesgos o siniestros etc..
Sobre la renta de la tierra, de un terreno, tanto la renta absoluta como la diferencial son porciones de plusvalía que no se ingresa el capitalista, sino que se transfiere al terrateniente. Solo si el capitalista es también el dueño de la tierra puede apropiarse también de la totalidad de la plusvalía. Los economistas burgueses sostienen que la fuente de la renta es la tierra, pero nadie conoce campos donde brote espontáneamente el trigo o el ganado se críe solo. No es la tierra, sino el trabajo humano, la fuente del valor de los productos agropecuarios y , por lo tanto, de la parte de ese valor que ingresa como ganancia del capitalista o como renta del terrateniente.

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